control de plagas ecológico

La fumigación es el método más eficaz para acabar con las pulgas y otras muchas plagas. Sin embargo, muchos de los productos químicos empleados tradicionalmente como pesticidas suponen un riesgo para la salud y el medio ambiente. Por eso las empresas de control de plagas buscaron alternativas y apareció el concepto de control ecológico de plagas. En este artículo te explicamos en qué consiste exactamente

Si sufres una plaga de insectos, apuesta por las técnicas más respetuosas con el entorno, como las que ofrece esta empresa de control de plagas en Madrid.

Concepto de control ecológico de plagas

El control de plagas es la gestión de los organismos denominados plagas. En las zonas urbanas, las plagas más comunes son roedores, insectos, palomas… Especies que pueden suponer un perjuicio, ya sea porque son focos de enfermedades, destruyen plantas, deterioran construcciones o molestan a nuestras mascotas.

El control de plagas ecológico se basa en el uso de técnicas que sean efectivas contra las plagas y protejan contra el medioambiente. Esta aproximación fomenta los métodos naturales de control de plagas que, a su vez, garantizan con una alteración mínima del ecosistema.

El control ecológico de plagas se centra a menudo en medidas preventivas, que buscan potenciar las defensas naturales del entorno para hacer frente a las plagas. Esta práctica trata de utilizar todos los medios naturales de control de plagas antes de recurrir al uso de productos químicos.

Ejemplos de técnicas ecológicas de control de plagas

Una de las técnicas más novedosas de control de plagas ecológico es el hielo seco. La técnica surgió en Estados Unidos, pero ya está disponible en España y la podemos encontrar en especialistas en fumigación de plagas en Madrid y en otras ciudades. El hielo seco o nieve carbónica es dióxido de carbono (CO2) en estado sólido. Este hielo se parece al hielo normal, pero a diferencia del hielo formado por agua, no se derrite, sino que cambia directamente de sólido a gaseoso, sin dejar ningún residuo líquido (un proceso que se llama sublimación).

Interesante, ¿verdad? Pero te preguntarás cómo se usa el hielo seco para acabar con las plagas. El proceso es sencillo:

El hielo seco se coloca en el nido, madriguera o foco de la plaga. Cuando se sublima, el CO2 vuelve a su estado gaseoso desplazando el oxígeno del ambiente y provocando la muerte por asfixia de insectos, roedores y demás. Rápido, fácil y no deja residuos tóxicos. 

Otro buen ejemplo es el de los insecticidas microbianos, microbios que causan enfermedades en ciertos insectos específicos. Estos insecticidas hacen que las plagas enfermen sin causar ningún daño a otros insectos ni ser tóxicos para mascotas y humanos. Por ejemplo, Bt (Bacillus thuringiensis) es una bacteria grampositiva que produce esporas y proteínas insecticidas.

 Numerosos insecticidas microbianos son de gran utilidad en el control de plagas y que no provocan efectos nocivos al medio ambiente. Estos insecticidas hacen que las plagas objetivo se enfermen sin causar ningún daño a los insectos beneficiosos ni ser tóxicos para las mascotas y otros mamíferos.

Hay varios métodos que se pueden utilizar para hacer frente a las plagas, y algunos de ellos pueden perjudicar al medio ambiente. Por esta razón, es necesario alentar y educar a la gente sobre los medios ecológicos disponibles para el control de plagas. Esperamos que tras leer este post hayas aprendido un poco más sobre ellos.